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Signos de envejecimiento de los perros

Un día miras a tu peludo y dices: “No sé qué ha cambiado, pero noto que se ha hecho mayor”. Y es que, como pasa con las personas, los perros también presentan signos de envejecimiento que nos dan pistas sobre su edad y sobre qué tipo de necesidades tienen en cada época de su vida. Después de la vida adulta llega la vida senior, es decir, su tercera edad, y esto es importante tenerlo en cuenta para adaptar sus hábitos y costumbres a las nuevas necesidades que presente.

Uno de los signos más evidentes es la pérdida de agilidad, es decir, tardan más en reaccionar y se vuelven más asustadizos, porque se notan menos ágiles y menos seguros del equilibrio o de la resistencia de su propio cuerpo y tienen miedo a hacerse daño, a caerse… Puede que tu perro ya no brinque de un salto para entrar en tu coche y tengas que cogerlo en brazos para facilitarle el acceso o que no quiera correr demasiado en sus paseos, sino que prefiera llevar un ritmo más tranquilo.

Problemas de visión y de oído; Con el paso de los años pierden audición, de modo que si lo llevas a pasear sin correa asegúrate de que no se aleje demasiado de ti porque podría perderse sin saber cómo regresar al punto inicial. Además de la pérdida de audición, también suele producirse una pérdida de visión, pudiendo sufrir cataratas, ceguera, otitis… Lo que podría agravar, aún más esta desorientación.

Cambios en los patrones de sueño; algunas molestias o la propia edad puede cambiar los ritmos de sueño, de modo que puede ser que a tu perro le cueste más conciliar el sueño, duerma más durante el día, no quiera jugar tanto o requiera de más descanso después del paseo.

Con la edad también puede sufrir cambios intestinales y urinarios y podría hacer sus necesidades fuera de zonas y horarios habituales.

Trastornos dentales; Sarro y pérdida de dientes. La acumulación de sarro puede llevar a la pérdida de dientes o la infección de las encías entre otras cosas.

¿Cómo combatir algunos de estos signos de envejecimiento?

Adapta la intensidad y el tiempo de los paseos a su ritmo, puede que prefiera paseos más largos, pero más tranquilos. Con dos paseos largos al día y una salida cortita en medio del día tendrá más que suficiente, a no ser que observes un incremento en sus necesidades.

Compra una cama cómoda y que tenga amortiguación suficiente, para que pueda descansar bien. Existen algunas camas terapéuticas pensadas para aliviar dolores de artrosis, musculares, displasias de cadera…

Ofrécele un pienso equilibrado y natural y adaptado a su edad

Revisa más a menudo sus orejas, dientes, ojos, patas y todo el cuerpo para anticiparte a posibles achaques de la edad.

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