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La terapia asistida con perros ayuda a los niños autistas y con TDAH

Un estudio de la Escuela de Medicina de la Universidad de California en Irvine, publicado en Journal of Attention Disorders en 2013 determinó que recurrir a perros de terapia en las sesiones con niños con TDAH daba buenos resultados.

El estudio se realizó con 25 niños y duró 12 semanas. La mitad de los niños hicieron sesiones con perros de terapia y la otra mitad, sin. Y así, los investigadores pudieron comparar resultados. Todos los niños mejoraron en sus habilidades cognitivas y sociales, pero los que habían estado con perros de terapia mejoraron mucho más.

¿Un perro puede ayudar a mi hijo autista o con TDAH?

Los perros suelen ser un motivo de alegría en cualquier casa. Nos dan compañía, amor incondicional, juegos, cariño… Tal como decíamos, existen estudios llevados a cabo por profesionales de la medicina que demuestran científicamente que los perros pueden ser los mejores asistentes y la mejor cura para niños que sufren autismo y TDAH, ayudándoles a mejorar en algunos aspectos.

¿Qué beneficios tiene la terapia con animales para autistas y TDAH?

  • Mejorar y estimular sus habilidades comunicativas. Para comunicarse con el perro, el niño tratará de hacerse entender.
  • Romper ese aislamiento que no les permite conectar con el mundo de una forma espontánea.
  • Un perro consigue disparar los niveles de oxitocina en los niños, es decir, que les ayudan a segregar la hormona de la felicidad a través del amor incondicional, el apego, el cariño, el juego, la alegría, la risa, las caricias y, en definitiva, el increíble vínculo que pueden llegar a crear con un niño, sin tener que mediar ni una sola palabra.
  • La oxitocina es la hormona contraria a la adrenalina, la hormona del estrés, por lo que el perro a la vez que consigue hacer más feliz al niño también lo aleja de la ansiedad o de momentos de nerviosismo, que a veces se manifiestan en los niños que padecen TDAH.
  • El lenguaje no verbal del animal consigue un acercamiento sin presión, una ayuda que crece día a día y una seguridad en la que el pequeño de la casa se apoya día tras día.
  • El vínculo de amistad que un niño genera con su perro le hace sentirse mejor, muy querido y más comprendido que nunca.
  • Darle de comer (descubre cuál es la mejor alimentación natural para tu perro), sacarlo a pasear siempre que sea posible y cuidar al perro en general son pequeñas porciones de responsabilidad que ayudarán al niño a crecer y madurar.

Fuentes: Revista Sanitaria de Investigación, 2021 / Journal of Attention Disorders, 2013

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